El Enraizarte.  Aprender a estar contigo, presente en tu vida para darte lo que necesitas. Lección 1 Curso Autoestima

Enraizarte. Saber centrarte en ti, consciente y presente en tu vida y lo que haces.  
Tu camino hacia el amarte empieza por saber estar contigo, consciente, presente y acompañándote siempre. Es asumir la tarea y la responsabilidad de estar presente en ti, tu cuerpo, decisiones y tu vida en general, sabiendo quién eres, qué quieres y qué necesitas.
Presente y consciente para saber darte lo que necesitas y decidir lo que realmente es mejor para ti, con más conciencia, presencia y conocimiento de ti y de los hechos.
Es algo fácil si estás en ti, pero no si estamos pendientes de los demás, de lo que hacen y no hacen, de lo que nos dan o no, creeyéndoles que son responsables de nuestras desgracias o felicidad.
Así somos dependientes de los demás, no estamos en nosotros y nuestras decisiones ni son libres, ni plenas y conscientes.
Debes elegir: Si estás pendiente de los demás, no estás contigo, si no estás contigo, no podrás estar libre, sana y plenamente con los demás.
Mientras busques el amor fuera de ti, en los demás, nunca lo encontrarás dentro y mientras que no lo encuentres dentro, tampoco te lo darán fuera. Cuanto más pendiente estés de los demás, menos estás contigo y más vulnerable serás porque no te acompañas; entonces los demás no te acompañarán. Es un auténtico círculo vicioso y desgastante que se debe romper.

Asumir la responsabilidad de tu vida y destino.
Estás en ti, centrado en ti para ser más consciente de tu vida, de lo que haces y de tus decisiones, de qué decides y del por qué decides.
Sé consciente de que con tus decisiones y tus actos creas tu destino. Eres responsable de tu vida y destino, de tu felicidad y sufrimiento. Asumir esa responsabilidad, esa libertad te da la grandeza y la posibilidad de cambiar tu vida si algo no te gusta, cambiando en ti lo necesario.
Reflexiona sobre lo siguiente. Es importante:
Si tu vida depende de ti. Tú puedes cambiar y mejorarla.
Si depende de los demás. Si tu felicidad o desgracia no depende de ti sino de otras personas. ¿Qué puedes hacer entonces?
Mendigar, exigir, pelear o renunciar. Siempre pendiente y dependiente de los demás, de lo que te hacen, te dicen, te dan o no te dan, de si te miran o te ignoran. De lo que deciden ellos, esperando tú que decidan o hagan otra cosa.
Eso hacemos muchas veces. Esperar, siempre esperando lo que hace o no hace el otro.
¿Te hace feliz esa actitud o te llena de inquietud, de estrés e incluso de desesperanza?  ¿Te va bien ese camino?
Seguro que no porque no es la vía de  la felicidad sino del conflicto y la dependencia.
Avanzar en el camino necesita de orientar debidamente tu atención y energía porque normalmente estamos pendientes de los demás,  de lo que hacen y no hacen, lo que nos dan o no y todo lo que creemos necesitar de los demás.
Si estás pendiente de los demás no estás contigo y si no estás contigo dependerás de los demás. Ese círculo vicioso te hace sufrir.
No digo que los demás no tengan importancia, la tienen y mucha porque aprendemos a base de relacionarnos, especialmente nos enseñan las personas que nos ponen a prueba.
La meta es amarte pero mientras que busques el amor fuera de ti, en los demás, nunca lo encontrarás dentro y mientras no lo encuentres dentro, tampoco te lo darán los demás porque cuanto más pendiente estés de los otros menos estás contigo y más vulnerable eres porque no te acompañas. Es un círculo vicioso que debes romper.
Algunas personas intentan salir de ese círculo tornándose solitarias y frías. Así, al no sentir no pueden sufrir pero tampoco pueden vivir. ¿De verdad quieres dejar atrás roles de sufrimiento y victimismo? Empieza por aprender a estar contigo.

Libera a todo el mundo de su responsabilidad en tu vida. Tú tampoco eres responsable de las desgracias de los demás.
Hacerte responsable de tu vida, felicidad y destino tiene una importante consecuencia práctica. Nadie más lo es. Entonces se acaban muchas discusiones y conflictos estériles que te hacen perder vida y energía.
Pasamos mucho tiempo atascados en conflictos donde hacemos responsables a los demás de nuestros problemas. ¿Lo son realmente o es que tú no aceptas que sean así?
No tienes ningún poder para cambiar a los demás. ¡Que sean y hagan lo que quieran! Tú si tienes el poder de decidir en consecuencia.
¿Para qué esperar? ¿Para qué aguantar? Tú si tienes el poder de apartarte, ignorar o evitar a quien no sea positivo en tu vida, pero deja ya de hacerles responsables de lo que te ocurre.
¡Menuda liberación! ¡Menuda libertad has ganado!
Al contrario es lo mismo. Más de una persona ha querido hacerte responsable de sus desgracias. ¿Seguro que es así o va de víctima contigo y te está chantajeando emocionalmente?
Si tu eres la persona responsable de tu vida y debes asumirlo, que la otra persona lo asuma también.
Ni chantajees a los demás con tu victimismo ni te dejes chantajear.
Asume la hermosa y sagrada decisión de hacerte tú responsable de tu vida y destino. Esa es tu grandeza.
Este curso trata de ayudarte en ese camino. Por eso viene el siguiente paso: 

La decisión de acompañarte siempre. Ser tu aliado. Comprometerte contigo, tu vida, necesidades y sueños.
Aunque encuentres aliados leales para tus propósitos en la vida, nadie puede sustituir la plena alianza que primero debes establecer contigo mismo. Ese centrarte en ti y acompañarte siempre es  establecer un firme compromiso personal contigo y tu vida.
La mayoría de las personas esperan que otra persona se comprometa con ellas, las cuide y aporte lo que necesitan. Esto es normal, lo que se conoce como la búsqueda del aliado, de la pareja.
El problema es que buscamos el compromiso de los demás, sin antes forjar el compromiso con nosotros mismos. A los otros, les ocurre lo mismo. Como no están comprometidos con ellos, no saben comprometerse con los demás y caemos en relaciones de mutua dependencia y luchas de poder.
En una de las lecciones finales del curso, como práctica especial haremos un ritual de ese compromiso, de esas bodas del cuerpo y del alma. Por decirlo de otra manera, es casarte contigo antes de casarte con cualquier persona.
Todo el curso es como una preparación para esa práctica final. Ahora simplemente quiero sembrar en tu mente y tu corazón que debes empezar a orientar la energía hacia ti.

Estar contigo es darte lo que necesitas. Ser tu más leal aliado
Empieza tu práctica de estar contigo dándote lo que necesitas. Todo lo que esperas de la otra persona, dátelo tú.No quiere esto decir que renuncies a relacionarte e intercambiar, desde la armonía, con las otras personas pero debemos saber darnos muchas de las cosas que pedimos a los demás. Especialmente las más esenciales, como ya veremos.
El problema es que si estamos muy alejados de nosotros, tampoco sabremos exactamente qué necesitamos y cómo acompañarnos.
Te ayudaremos en eso. El propósito de esta lección es que comiences a orientar la energía hacia ti.
Habla contigo, escúchate, siente tu cuerpo, tus emociones y aunque te relaciones con los demás y les pidas lo que necesites, pídelo también a ti.
Una vez tomada la decisión, lo siguiente sería: ¿Cómo estar realmente presente cuando estamos tanto en la mente?
Cultivando la conciencia que conduce a la presencia
Para estar contigo es necesaria tu presencia. Si alguien está a tu lado pero no lo escuchas, ni sientes porque estás en tu mente, entonces no estás con esa persona. Contigo pasa igual. Si no te escuchas, no estás contigo. Debes estar presente en ti, escuchándote, sintiéndote, dejando de estar en tu mente en tu cuerpo y emociones.
Para esto hace falta la presencia, aprender a estar contigo, presente en ti.
El Arte de la Presencia es como aprender a leer. Si no sabes leer no puedes disfrutar de un buen libro. Si no estás presente no podrás leer el libro de tu vida.
Aprendiendo a estar contigo podrás sentirte y escucharte para saber que sientes, quieres y necesitas realmente. Es el abecedario del amarte. Lo más básico pero también lo más necesario.
Estar presente es una actitud, algo que se practica en el día a día, que cada vez haces mejor a medida que lo practicas. Aún asi, hemos incluido en este curso de Aprender a Amarte dos lecciones básicas de Meditación Vital porque meditar es la mejor herramienta para cultivar conciencia y presencia.
Estar presente en ti es necesario para acompañarte y conocerte. Saber quién eres, qué quieres, qué no quieres, por qué haces las cosas.
Así podrás tomar mejores decisiones, más felices y vitales.  La meditación vital, meditar regularmente, desarrolla tu presencia, Te ayuda a estar más presente en tu vida y darte cuenta de qué haces y por qué lo haces.

Para estar contigo debes dedicar tiempo para ti.
Si tienes una relación y le das importancia dedicas tiempo a esa relación. La relación contigo y el darte importancia implica dedicar tiempo a ti, a lo que te gusta, te llena y necesitas.
Estar presente es estar más en ti y en tu vida. Dedicar tiempo a ti.

Empieza por estar con tu cuerpo y lo que siente, tus emociones.
Cuidar y escuchar tu cuerpo es cuidarte y escucharte a ti. Es estar más presente en qué siente, qué te dice su sentir, por qué sientes eso. Tu cuerpo se comunica contigo a través de las emociones y es importante que seas más consciente de lo que sientes y por qué lo sientes, en qué parte del cuerpo lo sientes.
Esto es empezar a estar en tu verdad porque lo que sucede en el cuerpo siempre es real mientras que lo que ocurre en la mente muchas veces son especulaciones y fantasías.
Al estar en ti y tu cuerpo, no solo en tu mente puedes darte lo que realmente necesitas.

Estar contigo para tomar el control de tu vida
Necesitas tomar el control de tu vida, ser la persona dueña de su destino. Esa es la meta del curso. Lo lograrás  tomando conciencia de todo lo que haces, sientes, deseas, y temes, para canalizar con voluntad y conciencia la energía de tus pensamientos hacia lo positivo, hacia el gozo profundo y la armonía. Las metas esenciales de todo ser vivo, de la Vida.
Es el objetivo del curso que seas la persona dueña y creadora de tu vida y destino. Asumir esa responsabilidad, esa grandeza.
Iremos poco a poco, paso a paso. Este primero es básico y dará origen a más. El saber estar contigo y ser tu mejor aliado.
Muy importante: El amarte no es un camino hacia el egoísmo, el individualismo y la soledad porque no te amas de verdad si no te permites amar.
Te amas para poder amar de verdad, desde tu grandeza, desde tu verdad y no desde tu debilidad y dependencia, siendo siempre tú, la mejor versión de ti.

Recuerda la práctica de esta lección: Todo lo que esperas del otro empieza dándotelo tú:
Compañía,
Complicidad,
Lealtad,
Compromiso
Solidaridad,
Escucha,
Gozo.
Complacerte, cuidar tu cuerpo y cuidarte tú.
Desearte lo mejor para dar lo mejor de ti.

Asimilando lo aprendido. Grabándolo en tu mente.
No puedes dejar que lo leído, aún estando de acuerdo, sean meras palabras y buenas intenciones. Si lo crees válido para tu vida y realmente deseas una vida mejor, hay que meditar e interiorizar cada paso, cada decisión que te aporta y pide cada lección.

Respira profundamente y al mismo tiempo que lees repítelo mentalmente sonriendo, sintiendo que es algo necesario y bueno para ti. Así lo grabas mejor en tu inconsciente.  

1.- Hacerte responsable de tu vida y destino. Repite conmigo:
Soy responsable de mi vida y destino.
Asumo esa libertad, esa grandeza.
Puedo y quiero cambiar lo necesario para tener una vida mejor.

2.- Liberar a todo el mundo de responsabilidades. Liberarte tú.
Yo soy quien decido. Soy la persona dueña de mi vida.
Los demás son como son. Yo lo tomo o lo dejo. Es mi decisión.
Libero a todo el mundo de lo que me ocurre, de mis decisiones.
Soy libre también

3.- Estar contigo es darte lo que necesitas. Ser tu más leal aliado
Estoy conmigo. Me acompaño. Me escucho. Me siento.
Soy mi más leal aliado.  
Se lo que necesito.
Me doy lo que necesito. Voy a por ello. 

4.- Estar presente y consciente en ti, tu cuerpo y  tu vida para poder acompañarte de verdad.
Estoy en mi cuerpo.
Escucho mi cuerpo.
Siento mi cuerpo.
Escucho mi respiración.
Siento mi respiración.
Presente en todo lo que hago. 

5.- Dedicar tiempo para ti, para lo que te llena y te gusta como la práctica del acompañarte.
Busco tiempo para mi.
Me dedico tiempo para hacer lo que me gusta y me llena.
¿Quieres seguir?

Esta lección subraya la importancia del estar contigo, presente en tu vida. Para estar presente vamos a darte una poderosa herramienta. La Meditación Vital. 
Te invito a la siguiente lección donde empezaremos a cultivar la conciencia, practicando la presencia.
Aprendiendo a vivir con conciencia: Presencia, atención y claridad

Te invito a la siguiente lección donde empezaremos a cultivar la conciencia, practicando la presencia.
Aprendiendo a vivir con conciencia: Presencia, atención y claridad

Scroll al inicio