Aprendiendo a vivir con conciencia. La Meditación Vital. Presencia, atención y claridad.

Aprendiendo a estar presente.
El camino del amarte, del vivir plenamente supone aprender a estar contigo, consciente y presente. Estar presente supone ejercitar la conciencia y para ejercitar la conciencia necesitas estar presente. Es un círculo virtuoso, una cosa lleva a la otra y viceversa.
Necesitas vivir con conciencia para estar en ti, en tu cuerpo, tus emociones, tus decisiones y todo lo que te ocurre para hacerte responsable de tu vida y tu destino, sabiendo orientar tu energía hacia pensamientos positivos que mejoren tu ánimo, salud y vida.
Vivir con conciencia supone desarrollar:
1.-La capacidad de estar presente -presencia-
2.- El saber centrarse -atención-
3.- Tener una visión clara y objetiva de las cosas -claridad-
Estas son las tres cualidades esenciales del vivir con conciencia. Cultivarlas en tu vida, te ayuda a vivir con conciencia y cultivar la conciencia las desarrolla. Todas están entrelazadas y se apoyan mutuamente.

Ventajas del vivir con conciencia y de la meditación que la desarrolla
Vivir con conciencia te mejora como persona y te aporta muchas ventajas y dones que te ayudan en la vida, como:
1.- La atención que te centra.
2.- La presencia que permite estar en la realidad.
3.- La claridad que te da una visión real y objetiva de las cosas.
4.- No te engañas, ni te dejas engañar por los demás.
5.- Tienes una visión objetiva de ti, de la vida y los demás.
6.- Te das cuenta de lo que de verdad quieres y necesitas, de lo que te conviene y no.
7.- Eres una persona más auténtica contigo y con los demás; con tu propia vida porque conoces tu verdad.
8.- Sabes con más claridad quien eres, qué quieres y qué necesitas.
9.- Puedes protegerte mejor, porque sabes tanto lo que necesitas, como lo que no quieres en tu vida.
10.- Puedes centrarte en lo que es realmente importante para ti y no dejar que tu energía se disperse.
11.- Estás más  atento a lo que te pasa y sucede, viviendo en la realidad, en el presente, y no en tus recuerdos, ilusiones, miedos o especulaciones.
Meditar. La presencia que te ayuda a centrarte
La esencia del meditar, es centrar tu mente en el objeto de tu meditación. No se trata de no tener pensamientos, sino de focalizar, de centrar la mente, para que los pensamientos no te dispersen.
En el Mindfulness, se busca lo mismo, centrar la atención y la conciencia en el presente, en tus pensamientos, sensaciones corporales y, hasta en el propio ambiente en el que estás, pero sin entrar a juzgarlos, rumiarlos, o darles importancia.
Así no caes en la dispersión, no te dejas llevar por las ocurrencias de tu mente, tampoco luchas contra ellas; simplemente observas y focalizas tu atención en lo que pasa y estás haciendo, en el objeto de tu meditación.
Tus pensamientos y emociones están ahí, pero no son tú. Deja que ocurran, pero no intervengas. Así, tu mente, estará centrada y en paz.
Necesitas desarrollar tu capacidad de centrarte en lo que haces, para no dispersarte y focalizar tu energía hacia lo que realmente te conviene. Así serás más eficaz en todos tus actos, logrando una mayor eficiencia energética.
Necesitas estar atento a lo que haces, para estar plenamente en el presente, en tu vida, en tu realidad y no dejarte llevar por las fantasías y especulaciones de tu mente.
Necesitas la claridad necesaria para verte a ti, a los demás y la vida tal y como son, sin las fantasías y especulaciones de la mente.
Si nunca has estado contigo, si siempre has estado pendiente de los demás, si eres muy mental y te cuesta identificar y canalizar tus emociones, si estás lejos de tu cuerpo, entonces la presencia te costará mucho más al principio; pero precisamente por todo eso, la necesitas desarrollar mucho más.
La buena noticia es que todo es cuestión de práctica. Una vez que empieces con voluntad y perseverancia, no solo cada vez te costará menos sino que enseguida comenzarás a notar los beneficios en tu mente y tu vida.

La Meditación Vital. El arte del centrarte y la presencia.
Aparte de la práctica de recordarte continuamente esa presencia, hay una herramienta fundamental que te ayudará mucho, básica y necesaria para lograr más fácilmente la necesaria presencia en ti y tu vida.
Se trata de la Meditación Vital o Mindfulness Vital.
Es la más apropiada por ser precisamente eso, vital. Una forma de meditar que no te aleja de la vida sino que te ayuda a vivir más plenamente. Te centra, te relaja y también te vitaliza, te programa nuevas habilidades y recursos, resetea tu mente y también te aporta paz y serenidad.
Es una forma de meditar activa y vitalizante que además te centra y relaja.
Hay muchas clases de meditación y muchas formas de meditar. Puedes hacerlo con los ojos cerrados, sentado o tumbado, pero también caminando, con la ventaja añadida de lo saludable que es caminar.
Algunas personas tienen que escoger entre meditar, creyendo que es algo siempre pasivo y sedentario, o pasear; algo también necesario para la salud del cuerpo pero con la meditación vital puedes meditar paseando, centrándote en tu respiración.
Así haces dos cosas complementarias y necesarias, con un doble beneficio.Así,  meditar, hacer ejercicio, relajarte y vitalizarte es posible.
Moldeando tu cerebro, activando bienestar y felicidad.
Meditar aporta una mayor plasticidad al cerebro y mejora la coordinación entre las neuronas, activando áreas asociadas a emociones de bienestar y felicidad. Así puedes relajarte más, y desactivar los niveles de estrés y alerta que, además de dañarte y restarte energía, impiden la verdadera fuerza y creatividad. Lo mejor de ti, sale cuando estás tranquilo y relajado, no cuando tienes agobios o estrés.
No hace falta estar horas y años meditando para que haya cambios beneficiosos en tu cerebro. Veinte minutos diarios durante un mes ya se nota y mucho, mejorando tu presencia, tu atención, tu capacidad de centrarte en los desafíos de la vida.
En el curso de Meditación Vital practicarás distintas meditaciones poderosas diseñadas para sembrar recursos y habilidades necesarias en tu vida, estimular tus chakras y hacerte una persona mucho más capaz; pero no es el objeto de este curso.
Ahora solo pretendemos darte una herramienta básica para ir ejercitando la necesaria presencia y conciencia en tu vida que necesitas para abordar la parte práctica del curso de autoestima que te estoy dictando.
No puede ser solo teoría. El curso te ayuda a tomar decisiones vitales y para tomarlas necesitas hacerlo con más conciencia y presencia. Tomar esas decisiones en estado meditativo te ayuda a que sean mejores.
La Respiración Emocional Consciente
Es una meditación vital  básica pero muy poderosa que, además de ayudar a centrarte en el presente, te entrena en desarrollar dos habilidades emocionales fundamentales.  gestionar tus emociones.
Saber abrirte y saber soltar para poder abrirte de nuevo.
Sin soltar no puedes abrirte y sin abrirte no pasa nada en tu vida.
Para vivir, amar y sentir la vida necesitas abrirte a la vida. Abrir tu corazón, alma y ser pero al abrirte puede entrar alguien o algo que te dañe o deje de valerte.
Por eso también debes de saber soltar.
El sufrimiento en la vida es porque no sabemos soltar lo que nos daña: personas, recuerdos, prejuicios, etc.
Por eso debemos aprender a soltar porque si no soltamos, tampoco podemos abrirnos y si no nos abrimos no vivimos porque no pasa nada emocionante en nuestra vida.
Si no soltamos una relación que ya no nos vale ¿Acaso podremos iniciar sanamente otra?
          Si no soltamos ideas limitantes de nosotros mismos, miedos y falsas creencias. ¿Cómo podremos instalar nuevas cualidades, ideas y creencias que mejoren nuestra vida y nos hagan más capaces como personas?
En la Respiración Emocional Consciente estás centrado en tu respiración.
Centrado en el movimiento de tu pecho y tu vientre, tu diafragma cuando inspiras y exhalas.
Es la primera y más básica de todas las meditaciones. Para meditar necesitas centrar tu mente en algo, aquí se centra en tu respiración, en seguir conscientemente el  movimiento de tu cuerpo respirando.
El movimiento de tu pecho y el de tu diafragma. Así te centras en ti, en lo que haces, es un entrenamiento de la presencia.
Puedes empezar a hacerla en posición sentada, tumbada pero en cuanto tengas algo de práctica también caminando. Mejor por la naturaleza, entonces será profundamente vitalizante.
Te ayuda a centrarte y estar presente en ti estando presente en tu respiración.
Cada vez que necesites relajarte y centrarte para tomar una decisión o hacer algo importante, dedica unos minutos a estar contigo, en tu respiración, te será más fácil todo.
La Respiración Emocional Consciente te centra además en la emoción de tu cuerpo respirando.
Inspiras para llenarte de aire y para poder llenarte bien necesitas abrir, abrir tu cuerpo, abrir tu alma, abrirte emocionalmente para que algo te impregne y te llene.
Exhalas para soltar el aire viciado que ya no te vale. Al exhalar te concentras en esa emoción de soltar, limpiarte y liberarte.
Para ayudar a centrarte más, es importante hacer dos pausas.
Una pausa, breve, sin forzarte, al final de tu inspiración, con los pulmones llenos, recreándote en la emoción de estar abierto y lleno.
Otra pausa al final de tu exhalación, recreándote
Ahora, que ya puedes practicar la presencia, podemos continuar con las decisiones vitales que debes tomar en tu vida.
Hacerlas meditativamente te facilitará que sean más auténticas.
No te pierdas la siguiente lección que profundiza en ti para que te des cuenta de que eres el puro decidir…
Eres el Ser que Decide. Quien decides  ser.

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