El Trabajo de la Energía. Saber nutrirte. Lección 12 Curso Autoestima

La realidad energética de la Vida y tu vida

Somos seres de energía y todo lo que nos sucede es una manifestación de la energía que tenemos y de cómo la usamos.
Los resultados de nuestra relación con nosotros mismos, pareja, familia, trabajo y sociedad, dependen de esta realidad energética, de tu eficacia y eficiencia en el saber manejar tus recursos. Si tienes amor, dinero, ternura o cualquier valor, podrás dar. Si no tienes no podrás dar y si no tienen, no podrán darte.
Desde este punto de vista energético, nuestra capacidad como personas, puede medirse por la cantidad de energía de que disponemos y de cómo la usamos porque es lo que nos hace más o menos eficaces y eficientes en el manejo de nuestra vida y recursos.
El trabajo de la energía, tu eficiencia energética, está en saber cargarte de energía, saber conservarla y saber usarla creativamente. Los tres factores son importantes porque podemos tener mucha energía y derrocharla, o quizá poca, pero administrarla perfectamente y saber usarla con más eficacia, para conseguir mejores resultados.
La naturaleza y todos los seres vivos, evolucionan siempre hacia una mayor eficiencia energética. Es la clave del éxito. Tu vida, con sus crisis y desafíos, también busca que logres una mayor eficacia en el trabajo de la energía, que seas más eficiente en el manejo de tus recursos y tu vida.
La clave que determina en mayor medida tu felicidad o desgracia está en ese saber manejar tu energía y, especialmente tu energía emocional, saber permanecer y profundizar en las emociones positivas, saber gestionar las negativas que, tarde o temprano surgen en cualquier persona.
Aquí nace una nueva decisión a la que te invito. Si aceptas que eres un ser de energía, como cualquier ser vivo, debes aceptar ese trabajo, esa responsabilidad de saber cultivar la energía en tu vida. Trabajo, que como hemos dicho, tiene tres partes.

Saber Nutrirte
Saber conservar la energía
Saber aplicarla o centrarla en lo que realmente quieres y necesitas. 

Tomar conciencia de tu realidad energética. El camino comienza aceptando e instalándote en esta realidad de la vida. Si te miras, juzgas o contemplas tu realidad desde los juicios, la moral o lo aprendido, tendrás una visión parcial, sesgada y no real de ti y lo que te sucede.
Si te ves a ti y lo que te ocurre, como el resultado de tu manejo de la energía, te instalas en una verdad y realidad objetiva, desde donde planificar y crear tu destino con mayor eficacia.
Deja de juzgarte para verte como lo que realmente eres, un ser de energía. Si tienes podrás dar y darte, pero si no tienes, no. También es al contrario. Si alguien no tiene amor, energía, recursos, no podrá darte nada aunque quiera.
Si de alguna forma quieres mejorar tu vida, liberarte de un dolor, lograr algún objetivo, o dejar atrás algo que te limita, tendrás que hacer un trabajo energético.
¿En qué se manifiesta la energía?
Cuando alguien tiene mucha energía, hasta lo más difícil parece fácil y cuando tiene poca, lo más fácil parece imposible. La energía es una pero se manifiesta con diferentes cualidades:
La energía vital que mueve tus músculos y alimenta tus células, la energía emocional  o astral que nutre tu alma y emociones, la energía mental que nutre tus ideas, la espiritual que te inspira, te ayuda a trascender, superarte y conectar con lo global.
Cuando tienes energía, no solo tienes vitalidad para mover tus músculos, también te es más fácil tener pensamientos y emociones positivas porque la energía que tengas, nutre todos los niveles de tu ser.
Siendo esto general, en lo particular, puede haber personas más mentales que emocionales, más activas en lo físico que en lo mental o al contrario. Esto no depende solo de su nivel de energía sino de la habilidad y capacidad que tengan para manejar sus emociones, pensamientos o los músculos de su cuerpo; de su hábito de llevar la energía a uno u otro terreno, pero sea como sea, siempre necesitamos alimentarnos de esa “energía madre” que nutre todos nuestros niveles,  llevar la energía a un área de nuestra vida u otro,  depende de nosotros, de nuestras necesidades y del momento que estemos viviendo.
En este curso te voy a proponer metas y objetivos muy claros y generales. Válidos para todo el mundo,  para cualquier ser humano, pero más allá de esto, deberás plantearte qué quieres tú concretamente. ¡Ahora! ¡En este momento de tu vida!
Podrá ser algo muy diferente a lo que querías hace un año, o a lo que querrás cuando pase el tiempo, pero sí debes tener claro qué quieres ahora, porque ahí llevarás tu energía.
El trabajo de la energía tiene tres tareas: Nutrir, conservar y aplicar.
Saber nutrirte es saber cargarse de energía. Saber llenarte. ¿Cómo te nutres?
Saber conservar la energía. Evitar pérdidas innecesarias y desgastes. ¿Cómo la pierdes, donde la pierdes y cómo evitas las perdidas?
Saber aplicarla eficientemente. ¿Cómo la canalizas y hacia dónde la llevas? ¿En que sueños, deseos o bloqueos te implicas? ¿Llevas tu energía  hacia lo positivo o negativo ?
Si ya hubieses terminado el curso y tuvieses más energía y supieses manejarla mejor
¿A dónde la llevarías ahora? ¿Qué quieres, necesitas o deseas en este momento de tu vida?
Dependiendo de tu respuesta, ahí llevarías la energía. Eso es aplicarla. A dónde llevas tu energía y por qué la llevas ahí, son cuestiones importantes, en lo que se llama aplicar la energía. Son tan importantes a nivel práctico, en tu uso de la energía, que van a ser fundamentales en tu destino y tu capacidad de gozar o sufrir con lo que te ocurre.
Si no tienes no puedes dar a nadie, ni a ti, ni a quien ames. Si no tienen, tampoco podrán darte, por mucho que lo deseen.
Si comprendes esta realidad energética, no habrá tanto sufrimiento en tus relaciones porque entenderás que muchas veces, quien no te ama, no es porque no lo merezcas sino porque no tiene amor que darte.
Si pides dinero a un mendigo y no te lo da, no te enfadas, ni decepcionas porque entiendes que un mendigo no tiene dinero que darte. Lo mismo sucede con el amor, si pides amor a quien no lo conoce, ternura a quienes se refugian en su frialdad, comprensión a quienes no se entienden, y compromiso a quien no sabe comprometerse, nadie podrá darte lo que no tiene. Si lo aceptas, no solo no sufrirás sino que podrás ir a otra persona, que sí tenga lo que buscas y necesitas.
Para dar hay que tener y para tener, antes hay que tomar. Este tomar, es el arte de nutrirte. El primer trabajo en el uso consciente de la energía.
Esto que parece tan obvio y sencillo, es tan importante y desconocido por la mayoría de las personas que, si realmente lo entiendes y aceptas, no solo podrás mejorar tu realidad y eficiencia energética, también liberarás de mucho drama y sufrimiento a tus relaciones personales.

En las siguientes lecciones vamos a profundizar en este trabajo de la energía.
¿Cómo nutrirte y qué debes nutrir en ti?. Pincha aquí para ir a la lección

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